Recomendaciones generales

Primera. Los contenidos de esta web están orientados a personas de cualquier edad, segmentando las recomendaciones y recursos en torno a cuatro grupos: hasta 17 años, de 18 a 49 años, de 50 a 69 años, y de 70 años en adelante. Sin embargo, dichos rangos de edad tienen un carácter orientativo de manera que, en función de factores o condicionantes personales, a ciertas personas pudiera serles de mayor utilidad emplear recursos  cronológicamente diferentes a los que se recomiendan. Valore con profesionales del ejercicio y la salud este tipo de elecciones particulares (personal médico, educadores/as físico-deportivos, etcétera).

Segunda. Si padeces en estos momentos, o has superado recientemente, un proceso vírico por COVID 19 consulta con personal médico cualificado, antes de iniciar o retomar el ejercicio físico. En determinados casos, pudiera estar contraindicado. Algunos enlaces de interés:

  1. Ejercicios físicos del Hospital Infanta Sofía de Madrid para personas sin síntomas o con síntomas muy leves.
  2. Recomendaciones de la Sociedad Española de Cardiología.

 

Tercera. Cuando inicies un programa de ejercicio físico, ya sea de una forma organizada, ya sea de forma autónoma, es muy importante mantener una regularidad suficiente pues de ello depende que se produzcan unas adaptaciones fisiológicas en el organismo con efectos palpables y más estables en la salud. La excesiva irregularidad es probablemente más perjudicial que saludable para el organismo; y siempre es mejor hacer poco, pero de una forma regular (incluso por debajo de las recomendaciones), que nada.

Cuarta. Cada guía ofrece recursos múltiples para hacer ejercicio físico y deporte de una forma no supervisada, en el día a día, por parte de profesionales. Debido a este hecho, la realización de ejercicio físico de forma autónoma es recomendable que se llegue a combinar, simultáneamente o no, con actividad deportiva organizada (cursos deportivos de Yoga, Pilates, Gimnasia, HIT, Kárate, etcétera). Con carácter general, dicha actividad organizada asegura una debida programación didáctica, suele ser más motivante y con objetivos definidos, tiene un componente social no despreciable en la esfera psíquica (si se hace la actividad grupalmente) y, por supuesto, suele garantizar el cumplimiento de las recomendaciones mínimas de “actividad física” de la OMS.

Quinta. De una forma inesperada e infrecuente, se esté haciendo o no ejercicio físico, pudieran presentarse síntomas de una parada cardiaca súbita. Unos básicos conocimientos sobre cómo actuar pueden salvar vidas.  

1. ¿Qué es la parada cardiaca y cómo actuar? 

2. Reanimación Cardiopulmonar (vídeo e información) 

3. App para localizar Desfibriladores en Pamplona y otros lugares